martes, 13 de octubre de 2009

Secretos de diario (Día 2)


Acabo de entrar en mi vida virtual. Parece ser que el bloggero ha confundido la literatura con la mecánica, no porque como dirían por Castilla "por allí lo mismo les da planchar un huevo que freir una corbata" sino vaya ud. a saber por qué.
Ya no es secreto la literatura mecanizada ni la mecánica literaturizada; pero, sí que el aire se ha vuelto virtual y que solo la palabra queda libre y llena de sentimientos, o de pensamientos, a pesar de hacerse binaria.

2 comentarios:

Segis dijo...

Y ya que el diario es secreto nadie más que tu conciencia te responde... (Bueno, eso, o el espejito cab... de la madrastra de Blancanieves):

Siempre fue binario el arte, la mecánica y hasta la creación. Si no con ceros y unos, con uno y unos ceros (para el precio del arte, de la mecánica y hasta de la creación).

Binario absoluto el término que decide si el motor arranca, si el vehículo peta o si llega a la meta el primero; binario absoluto el valor que resuelve si el arte lo es, si bueno o si malo, si útil o "pa´qué!; y binario el hecho de conceder que tu diario sea secreto, que te responda un espejo fantástico y, en suma, decidir si la existencia del hombre y todo su contenido no será filosóficamente virtual.

(Ahora, si tienes tachines, pregunta quién es la más guapa del reino ¡No te jo..!) je, je, je.

Un abrazo, filosífico, claro,

Segis

J.C. Martínez dijo...

Si lo que pretendes es llamarme "vinario" porque bebo vino, dímelo así, en vivo y sin asperezas; que, ya que aspiro a la belleza del espejo, duda que te tenga por la más guapa por más que mecánica, arte y creación, que no madrastra, estén a tu favor.

Mi abrazo será binopóntido y madrastrípedo hasta que mi virtualidad se aclare, en vino claro navarro o rioja,por supuesto.